El diario económico
del negocio del deporte

Joan Collet probablemente no ha sido un presidente perfecto, pero sus defectos no merecían la salida que se le brindó ayer, sin la presencia de ninguno de los accionistas que lo auparon al cargo y con la petición de que recogiera sus cosas un día antes de que el nuevo consejo de administración tomara posesión. Como él mismo decía ayer, le tocó gestionar las penurias, y si bien muchos aficionados le podrán criticar el daño que eso ha hecho al plano deportivo, no es menos cierto que la alternativa podría haber sido peor: quebrar.

Socio 1.431 del RCD Espanyol, Collet se incorporó como consejero del área social en 1997 y siguió hasta 2004, momento en el que pasó al área deportiva. En 2009 ascendió al puesto de consejero delegado, poco antes del estallido de la crisis, y en 2012 ya asumió la presidencia ejecutiva.

En este tiempo, suyo, y del resto de ejecutivos y consejeros con él, es el mérito de haber conseguido que el club perico no siguiera los pasos de la mayoría de equipos de Primera División y se viera abocado a la suspensión de pagos para reducir deuda. Seguro que eso ha ido en contra de los intereses del equipo técnico, pero ha permitido conducir a la entidad hasta un escenario en el que podrán ponerse al día de los pagos.

Joan Collet Espanyol 650

Joan Collet, presidente del Espanyol, ayer tras anunciar que dimitía. /RCDE

En este punto, cabe recordar que sólo Atlético de Madrid y Valencia CF partían de un endeudamiento elevadísimo antes de la crisis han logrado evitar el paso por los juzgados y evitar la quiebra gracias a inversores extranjeros. Haber seguido el otro camino hubiera dejado en una posición más que saneada a la entidad, pero habría dejado a un reguero de clientes sin cobrar. En su caso, también a algunos de los accionistas que ahora han hecho caja con esta operación y han logrado evitar pagar con su patrimonio un hipotético impago.

“Se ha hecho un trabajo riguroso y de estricto control económico, gestionando penurias, y no sé si sin esto hubiera sido posible vender el club”, defendió ayer Collet. “Nos han costado muchas horas con constructores, proveedores, Hacienda, Seguridad Social, crédito sindicado… hemos dedicado tantos esfuerzos, que muchas cosas se han quedado en el camino. No sé si estoy orgulloso o no, pero hay gente que ha visto viable el club gracias al trabajo de los últimos años”, opinó.

Más allá de su trabajo en el club, para lo que quiso agradecer el compromiso de los empleados, Collet también ha tenido  un papel importante a nivel institucional. Enfant terrible de La Liga junto a otros equipos para promover la venta centralizada de los derechos de televisión, pocos ha habido más combativos mediáticamente que él para que se aprobara un reparto más equitativo. Y no es baladí, porque será uno de los pilares del negocio blanquiazul a medio plazo y el principal sustento para acelerar el retorno del club a la rentabilidad.

Bajo su batuta, el Espanyol también fue uno de los pioneros en explorar el mercado asiático en búsqueda de patrocinadores y la venta de los naming rights del estadio, aunque Power8 finalmente haya incumplido el contrato y se haya tenido que buscar alternativas. Y otros proyectos que se han quedado por el camino, bien por falta de recursos económicos o humanos, que ahora podría retomar Rastar. Él, perico hasta la médula, dice que seguirá la evolución desde la grada como un aficionado más.

ALTA EN EL NEWSLETTER
El Blog de
Due diligence
Due diligence
Due diligence, el blog de Palco23
OTROS BLOGS
Perfiles

Mateu Alemany

Director general del Valencia CF

Alfonso Roberes

Consejero delegado de Mabel Sport

Mario Hernando

Director general del World Padel Tour

Todos los perfiles