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Palco23 El FC Barcelona ha empezado a sondear distintas opciones para financiar las obras del Espai Barça. Más allá de la propuesta original, que pasaba por financiación bancaria, recursos propios y patrocinio, algunos asesores del presidente, Josep Maria Bartomeu, han puesto sobre la mesa sus propuestas y que, al contrario de lo prometido, obligarían a los socios a rascarse el bolsillo.

Carles Tusquets, presidente de la comisión económica y elegido por Bartomeu tras la marcha de varios integrantes, ha propuesto que los miembros que hoy disponen de un abono para el Camp Nou puedan convertirse en el propietario del asiento. Su idea, según ha explicado él mismo a Radio Barcelona, pasa por permitir que quien quiera pueda ser el titular de la misma por un período de entre 25 años y 30 años, en una fórmula similar a la que se utiliza con los amarres de los barcos o las plazas de aparcamiento.

Y aquí estaría el cambio de planteamiento de la financiación del Espai Barça respecto a lo que aprobó en referéndum la masa social, ya que los socios interesados en convertirse en propietarios deberían abonar hasta diez veces el precio de su abono, según ha explicado Tusquets a la citada emisora. Es decir, que deberían abonar en una sola vez más de 2.000 euros. A cambio, serían titulares de un inmueble que podrían transmitir siempre que quisieran a otro socio del club durante la concesión.

Esta operación permitiría al Barça recaudar incluso más de 100 millones de euros según la demanda, a lo que habría que sumar el abono anual que sufragarían cada uno de estos propietarios, que sólo lo verían incrementado en función del IPC. En cambio, propone que para los que no quieran o puedan convertirse en dueños del asiento su alza anual del precio del pase se fije en función de la oferta y la demanda

En la práctica supondría forzar a muchos socios a verse en la posibilidad no sólo de no poder comprar su asiento, sino también de perder su pase porque el fin a la lista de espera encarecería aún más el precio que paga; además, perderían la opción de utilizar el Seient Lliure.

Se trata de una fórmula que ni siquiera ha llegado a la junta directiva, que en cualquier caso ha dejado claro que no iniciará jamás la conversión de la entidad en sociedad anónima deportiva (SAD), una excepción de la que sólo se benefician Barça, Real Madrid, Athletic Club y CA Osasuna porque en 1992 estaban saneados económicamente.

La propuesta de Tusquets también presenta otras aristas, como la pérdida de control que tendría el club a la hora de recolocar a los abonados en función de hipotéticas necesidades futuras. Ya sucede, por ejemplo, con algunos de los palcos, que son de propiedad privada y no de la entidad, una situación que el Real Madrid resolvió en su día con la recompra de los activos a sus antiguos dueños.

Esta fórmula también es diferente a la utilizada en otros países, donde también se ha buscado que clubes históricamente propiedad de sus socios pudieran acceder a vías de financiación adicionales. Por ejemplo, el Bayern de Múnich creó una mercantil que el club social controla en un 75%, mientras que el 25% restante se reparte a partes iguales entre Adidas, Audi y Allianz. La aseguradora fue la última en entrar, en 2014, con una aportación de 110 millones de euros.

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