El diario económico
del negocio del deporte

Marc Menchén La Asobal es la tercera competición de clubes más importantes que se celebra en España, pero las diferencias que existen dentro del podio con La Liga y la ACB son abismales. Con la nómina de un futbolista medio de Primera División, podría hacerse frente al coste de cualquier equipo de la élite del balonmano nacional, exceptuando el FC Barcelona, que gracias al fútbol escapa del control económico de la competición.

Así lo corroboran análisis internos del Consejo Superior de Deportes (CSD), a los que ha tenido acceso Palco23, y que revelan que, de media, los clubes de Asobal destinaron 255.820 euros al pago de salarios del primer equipo en la temporada 2014-2015, un 7% más que el año anterior. En total, se presupuestaron 3,84 millones para esta finalidad, un importe que apenas supone un 50% de los 7,2 millones que destinó el club blaugrana a pagar los salarios de su sección.

Los gastos totales de la competición subieron un 7,56%, hasta los 7,37 millones, ya que a los costes de personal hay que añadir la operativa diaria, que hasta la última temporada también incluía la producción de los partidos para que pudieran ser retransmitidos. Se trata de una partida que este año ya no aparecerá, ya que el nuevo contrato con Movistar+ supone que es la plataforma de televisión de pago la que asume esta cuestión, además de pagar 700.000 euros anuales por los derechos.

Naturhouse-Guadalajara Asobal 650

El patrocinio de Naturhouse fue clave para que el Logroño pudiera jugar en Europa.

El nuevo escenario audiovisual es el gran legado que deja el ya expresidente Eduard Coll, junto a la recuperación de un patrocinador principal como Bauhaus. Los dos proyectos redundarán en más ingresos para los equipos, que en 2015 ya vieron cómo su negocio mejoró un 7,48%, hasta los 8,08 millones. De estos ingresos, una ligera parte procede de estos dos contratos, así como los de Suertia y Plus Ultra Seguros, los otros dos únicos socios comerciales de la competición.

La escasa visibilidad mediática dificulta no sólo la generación de más afición, sino también la captación de nuevos patrocinadores, que como principal atractivo acaban teniendo el hecho de poder dar nombre a un equipo. De los 16 equipos de Asobal, nueve incorporan el nombre de una marca comercial, desde el fabricante turco de neumáticos Lassa en el Barça, a Naturhouse La Rioja, Fraikin Granollers, Frigoríficos Morrazo o GO Fit Santander. A excepción de los blaugranas, todos los proyectos buscan sobre todo un impacto a nivel local, a modo de compromiso con el deporte en una determinada ciudad.

Pese a ello, con el actual nivel de ingresos también se ha conseguido que el grueso de la competición haya logrado ser rentable, fruto también del reglamento de control económico que estableció el CSD con Asobal. En términos absolutos, los clubes, exceptuado el Barça, ganaron un 6,6% más, al pasar de 663.000 euros a 707.000 euros de resultado neto.

El organismo que, aunque en funciones, aún preside Miguel Cardenal, pone el foco sobre dos clubes, el Naturhouse La Rioja y el Ciudad Encantada, que en 2014 presentaron pérdidas y cuyo desequilibrio se ha tratado de corregir con una reducción de los costes de la plantilla. “Se aprecia una buena aplicación del principio de prudencia motivada por las nuevas reglas de elaboración de los presupuestos derivadas del Reglamento de Control Económico y Presupuestario”, enfatiza el ente, cuya Subdirección General de Deporte Profesional y Control Financiero corresponde a Fernando Puig.

También se alerta de la situación de los dos recién ascendidos, Teucro y Got Fit Sinfín, cuyo análisis de cuentas revela “casi el doble de coste de personal al que podrán hacer frente por el incremento de sus fuentes de ingresos” en la élite del balonmano nacional. Luces de alarma que quieren evitar situaciones como las de años anteriores, en la que varios clubes como el Abanca Ademar León se vieron abocados al concurso de acreedores.

Barça Lassa Cangas Morrazo Asobal 650

El Barça rebajará este año su déficit gracias al patrocinio de Lassa.

Es una situación, la del desequilibrio entre ingresos y gastos, que sí se le permite al Barça, cuya sección se aprovecha al igual que las demás del excedente de beneficios que genera el fútbol. La de balonmano cerró la temporada 2014-2015 con un déficit de 8,27 millones de euros, cifra superior a los 6,75 millones de números rojos en la 2013-2014.

Ello se debe a un elevado gasto en personal (7,2 millones, casi dos millones más que un año antes), que nada tiene que ver con su capacidad de generación de ingresos. La entidad presidida por Josep Maria Bartomeu le atribuye unos ingresos de 1,47 millones, básicamente procedente de la facturación por venta de entradas, ya que ahí aún no se incluía el contrato con Lassa. Es un volumen de negocio que ni siquiera cubriría los costes operativos, como mantenimiento yu viajes, que supusieron 2,02 millones.

Pese a que algunos clubes ven en este déficit un agravio comparativo porque no se le obliga a gastar lo mismo que ingresa, desde la propia Asobal defienden que haya algo más de manga ancha con el Barça, como ya sucede en baloncesto con ellos y con Real Madrid, porque no dejan de ser la imagen de España en las competiciones internacionales. Allí se enfrentan a clubes donde hay una mayor tradición por esta disciplina, son capaces de llenar pabellones con 10.000 asientos y los derechos televisivos cotizan por encima de lo conseguido con Telefónica.

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