El diario económico
del negocio del deporte

Marc Menchén/Guillermo G. Recio Todos coinciden: va a ser la Uefa Euro más mediática de todos los tiempos. Las expectativas son altas sobre una edición, la que arranca hoy en Francia, en la que participarán más Selecciones que nunca (24), España buscará coronarse por tercera vez consecutiva y Francia hacer negocio en un mes ya de por sí bueno para el turismo. En total, un negocio que podría ascender a los 3.000 millones de euros si se cumplen las expectativas.

Sólo la Uefa ya espera facturar 1.900 millones de euros con la explotación comercial del torneo, que se disputará entre el 10 de junio y el 10 de julio. Ello supone un aumento del 36,6% respecto a los 1.390,9 millones que se obtuvieron con la cita de 2012, y está por ver cuál será la rentabilidad. En aquella ocasión, el beneficio que dejó en las arcas de la asociación fue de 593,7 millones, una vez restados los pagos a las selecciones, que este año se repartirán 301 millones, un 53,5% más que en 2012.

 

El peso del negocio seguirá estando en la televisión, con la que se espera generar 1.000 millones de euros. La organización ha vuelto a habilitar una franja horaria, la de las 15:00 horas, para que la cita llegue a Asia, mientras que los de la tarde ya servirán para llegar al horario habitual del fútbol en Europa y también abrir mercado en América, donde se está disputando la Copa América Centenario. El aumento se debe a que ahora llegarán a algunos territorios más (de 200 a 230), así como mejora en los precios conseguidos en muchos países. España, en cambio, es una excepción, ya que aquí sólo ha logrado colocarlos a Mediaset tras aplicar una fuerte rebaja. En las plataformas de pago, en cambio, no ha logrado ningún acuerdo ni con Mediapro ni con Telefónica.

A nivel de patrocinios se habían marcado el reto de obtener 400 millones de euros (+27,4%) y mucho antes del inicio del torneo lograron cubrir todas las categorías. En el primer nivel, y al margen de los socios locales que ha firmado en Francia la Federación, siguen algunas marcas habituales, como Adidas, Coca-Cola, Carlsberg, Orange, Kia o McDonald’s. Además, a estos se le han sumado Continental, el grupo petrolero Socar y las dos sorpresas: Hisense, primera empresa china en patrocinar una Eurocopa, y Turkish Airlines, que se hizo con los derechos en la primera vez que la Uefa vendía la categoría de aviación.

No sólo las marcas de gran consumo quieren hacer negocio en esta Eurocopa. El torneo también es la gran esperanza de los fabricantes de artículos deportivos para extender su marca y disparar las ventas de este año. Adidas, que es la firma que cuenta con más conjuntos en la competición (10 de 24), ha confiado en que el crecimiento de su facturación estará varios puntos por encima de lo esperado, hasta el 15%, gracias al contexto favorable que propiciarán eventos deportivos como los Juegos Olímpicos, pero sobre todo, la Uefa Euro 2016.

La marca alemana es la que ha puesto más énfasis en este torneo como parte de su estrategia de apostar principalmente por el fútbol, mientras que Nike estará presente con seis equipos nacionales, incluido el anfitrión. En un espacio menor se sitúa Puma con cuatro conjuntos y algunas compañías como la española Joma, que estará por primera vez en la competición con Rumanía, Erreà con Islandia, Umbro con Irlanda y Macron con Albania.

Se trata de partidos en los que se prevé una media de 150 millones de espectadores en cada uno de ellos, a los que hay que añadir las miles de gargantas que estarán animando desde las graderías. El pasado verano se recibieron más de 11 millones de peticiones de entradas para una oferta de un millón de pases al público general, a las que se han sumado 800.000 tiques más para las aficiones de los países participantes.

De éstas, quedan pocas por asignar, ya que se ha creado un portal de venta de último minuto en el que se muestra que sólo en siete encuentros hay más de 500 entradas aún disponibles. Y eso que en algunas zonas de los estadios el pase más barato supera los 105 euros incluso en la fase de grupos. La entrada más barata cuesta 25 euros, mientras que a la final se podía asistir a partir de los 85 euros y el precio más alto se ha situado en 895 euros.

España Uefa Euro 2016

España busca conseguir su tercera Eurocopa consecutiva.

Está incluso por debajo del mínimo de 950 euros que vale estar en la zona de hospitality, donde hay hasta paquetes de entradas para las semifinales y la final a partir de 11.600 euros. Eso sí, vistas inmejorables, comida, bebida e incluso un balón oficial del torneo. Se trata de un segmento que cada vez ha ido adquiriendo más peso desde su implantación en 2004, por lo que no sería de extrañar que los 500 millones de ticketing se repartan a partes iguales entre público general y corporativo.

La venta de entradas ya realizada y la procedencia de los compradores ha invitado en Francia al optimismo, confiados en que se movilizarán a entre 7 millones y 8 millones de personas, de las que al menos un millón serán extranjeros que aprovecharán para hacer turismo y no sólo ver fútbol. De ahí que el Gobierno prevea que el evento supondrá una inyección adicional de 1.000 millones de euros a la economía francesa, de los que, según el Centre for the Law and Economics of Sport (CDES), 180 millones serán sólo en impuestos. Ello, a expensas del efecto negativo que pueda tener las distintas huelgas convocadas en sectores como el transporte o la limpieza.

En su estudio, la firma de análisis eleva a 1.266 millones de euros el potencial de negocio: 593 millones de gasto por parte de los aficionados dentro de los estadios, ya sea con la compra de bebidas y comida o productos oficiales; 478 millones de gasto por parte de la organización, ya sea en alojamiento de todo su personal, los hoteles de las selecciones nacionales o las provisiones para todos sus empleados y colaboradores, y otros 195 millones que desembolsarán los seguidores en las fan zones.

Eso sí, no todos los sectores económicos están del todo satisfechos. Las cadenas hoteleras ya se mostraron en contra de la alianza de la Uefa con el portal de alquiler entre particulares Abritel-Homeaway, ya que eso ha provocado que a escasos días del arranque del torneo muchos hoteles no hayan cumplido expectativas, con poco más de un 60% de las habitaciones reservadas para la cita ya cubiertas. Este golpe se suma al que cada vez más la gente busca oportunidades de último minuto.

En términos de empleo, el Ejecutivo de Manuel Valls estima que 94.000 puestos de trabajo se crearán durante el torneo, que equivaldrían a 26.000 empleos a jornada completa; sólo el comité organizador tiene a 650 personas fijas, de las que 145 personas ya han estado trabajando desde el año pasado. Estos datos no incluyen los 20.000 trabajadores empleados en la construcción y remodelación de los estadios que actuarán como sedes.

Stade Lyon 650

El estadio de Lyon, con 405 millones de presupuesto, es el más caro que se ha construido en el país.

 

En total, se han invertido 1.640 millones de euros para este fin, de los que sólo un 38% (623 millones) ha tenido que ser aportado por la Administración (Gobierno, regiones y departamentos). De hecho, el proyecto más ambicioso con 405 millones, el del Stade de Lyon, ha sido totalmente asumido por empresas privadas. Una de las constructoras que más negocio ha hecho con la Eurocopa es Vinci, que se adjudicó la construcción o renovación de cuatro estadios por 868 millones; le sigue Eiffage, con 324 millones, y Bouygues, con 267 millones.

Pese a la elevada inversión, la Uefa y los organizadores han defendido la sostenibilidad de estas inversiones, que no sólo servirán para este torneo. Todos los estadios son utilizados por clubes de la Ligue-1, que han podido modernizar sus instalaciones, muy anticuadas pese a las mejoras que se realizaron con motivo del Mundial de 1998. Además, los cambios ya permitirán dar un salto cualitativo a nivel comercial, tanto con la venta de los naming rights de los mismos como con la mejora de su explotación.

De hecho, muchas de estas inversiones ya han empezado a generar retorno con la venta del nombre del estadio, gracias a que han encontrado el apoyo de muchas multinacionales francesas. El último en hacerlo ha sido el Olympique de Marsella, que desde la próxima temporada jugará en el Orange Vélodrome y ofrecerá Wi-Fi hasta 2026. Ocurre lo mismo con el terreno de juego del FC Girondins de Burdeos, por el que la aseguradora Matmut pagará 3,9 millones de euros al año a cambio de los ‘naming rights’ durante diez temporadas.

El OGC Niza, por su parte, ya recibe 1,8 millones de euros desde que hace un par de años estrenara nuevo hogar y el Stade de Nice pasara a llamarse Allianz Riviera. Muchas otras instalaciones están en proceso de la búsqueda de ese patrocinador y hay algunos casos donde la prensa francesa ya ha rumoreado que hay acuerdos, como el del Stadium de Tolouse con Airbus.

Aun así, no todas las ayudas de marcas comerciales vienen a través de los naming rights, y es que el nuevo estadio Stade Pierre-Mauroy, en la ciudad de Lille, firmó en 2013 tres patrocinios que estarían presentes en el estadio permanentemente: Crédit Mutuel Nord Europe, como socio principal del estadio aporta 1,4 million d’euros por año, Carrefour lo hace con 400.000 euros por año y Nacarat desembolsa 200.000 euros por curso.

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