El diario económico
del negocio del deporte

Guillermo G. Recio La ACB, un negocio que sigue sin ser rentable para ningún club. En pleno debate sobre la viabilidad económica de la máxima competición de baloncesto en España, nuevos datos muestran el escenario actual de la liga, que pasa por uno de los momentos más delicados de su historia. Aunque desde mucho antes de la crisis económica todos los equipos estaban en negativo, en los últimos años los números rojos han ido creciendo.

Ni siquiera el repunte de ingresos que se produjo en la temporada 2014-2015 sirvió para provocar un punto de inflexión en el negocio. Según un informe elaborado por el Consejo Superior de Deportes (CSD), al que ha tenido acceso Palco23, la facturación agregada de la liga subió un 20,5% al sumar casi 95 millones de euros, mientras que las pérdidas apenas se redujeron, de 70 millones a 68,66 millones.

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Real Madrid y FC Barcelona son los dos conjuntos que tienen mayores pérdidas, compensadas por las aportaciones del fútbol./ ACB

El mayor desfase presupuestario corresponde a cuatro de los grandes equipos y habituales en competiciones europeas, con 64 millones de euros, siete millones más que en 2013-2014. Se trata de Real Madrid, que perdió casi 28 millones tras ganar la Euroliga, FC Barcelona (22,6 millones), Valencia Basket (casi nueve millones) y Unicaja Málaga (4,8 millones). Ello se debe a la inversión en plantillas para competir en la Euroliga y Eurocup, que ya esta temporada les promete más ingresos con los que reducir esta diferencia.

El resto de equipos de la ACB redujo sus pérdidas de trece millones a cuatro millones de euros. En este grupo, tienen un peso importante CB Sevilla, hoy reconvertido en Betis Energía Plus, y Movistar Estudiantes, con unos números rojos de 1,5 millones y 1,2 millones, respectivamente. Por tanto, sin contar estos seis clubes, los demás registraron unos números rojos de algo menos de dos millones de euros, lo que da a entender cierto equilibrio presupuestario.

¿Cómo siguen subsistiendo entonces los clubes de ACB?  El CSD destaca que “como en la temporada 2013-2014, el principal problema de la competición fue que los equipos siguen generando pérdidas importantes, que o bien fueron compensadas por ser una sección de un equipo de fútbol con recursos o por tener un socio mayoritario o un patrocinador que asume hasta un límite las pérdidas”, como es el caso de los cuatro conjuntos que obtuvieron un peor resultado neto.

De hecho, sólo hay tres equipos que en el ejercicio analizado obtuvieron beneficios. Obradoiro CAB por sus ingresos por publicidad y comercialización, entre los que se encuentra Monbus, que es la empresa de su accionista principal; BC Andorra por las subvenciones recibidas por el Gobierno del Principado y el patrocinio del banco MoraBanc, y UCAM Murcia por la subvención recibida por su accionista principal.

 

En cuanto a los ingresos, todos los conceptos aumentaron, especialmente la partida de otros (20,78 millones, un 42,3% más) por el incremento de las subvenciones y donaciones en dos clubes: Andorra y UCAM Murcia. Igualmente, los patrocinios crecieron hasta 40,43 millones de euros (+20,2%) siendo la principal vía de ingresos.

La facturación por derechos audiovisuales también aumentó ligeramente, hasta 3,75 millones de euros, generados por los contratos individuales de algunos clubes con cadenas autonómicas y los pagos de la Euroliga por este concepto a los clubes participantes. Después de tres años de crecimiento leve en esta partida, el año pasado ya se dio un gran salto gracias al nuevo contrato con Movistar+, que pagó cuatro millones por retransmitir todos los partidos. Además, esta temporada también invertirá una cantidad cercana a los ocho millones en publicidad.

Uno de los datos más significativos y que invitan al optimismo es el aumento de los ingresos por taquilla y abonos, que alcanzó un máximo histórico: 21,86 millones de euros. Este incremento tiene además una lectura muy positiva al haberse conseguido pese a la congelación del precio de los pases de temporada, lo que indica que la base de seguidores aumentó junto a la partida de ticketing.

La situación de 2014-2015 refleja que aunque se aumentaron los ingresos también lo hicieron los gastos, sobre todo en los destinados al pago de nóminas. En total, los clubes de la ACB desembolsaron 163,54 millones de euros, un 9,9% más que el año anterior.

El gasto en personal fue de 101,82 millones de euros (+12,5%), una cifra que supera ampliamente todos los ingresos ordinarios de la temporada. Prácticamente la mitad de este importe corresponde a Madrid y Barça: el primero gastó diez millones más por el pago de primas por títulos, hasta 30 millones de euros; el segundo estabilizó la partida de nóminas en 18,4 millones. Los 16 equipos restantes sólo gastaron un millón de euros más en salarios respecto a 2013-2014. Las amortizaciones, donde se incluyen los fichajes, se situaron en 9,6 millones de euros, un importe similar al anterior temporada.

En total, el ratio de masa salarial sobre ingresos se situó en el 117,42%, un porcentaje muy por encima de lo recomendado en otras disciplinas deportivas; por ejemplo, en fútbol se aconseja que este indicador esté entre el 50% y el 70%. Aun así, este índice es mucho mejor que el del ejercicio anterior cuando alcanzaba el 127%.

 

Por otro lado, el endeudamiento de los clubes se redujo ligeramente hasta 102,55 millones con un cambio en su composición. Cabe destacar que, al menos, se consiguió reestructurar los calendarios de pago, de manera que la deuda a largo plazo se incrementó un 7%, hasta 45,1 millones, mientras que la de a corto plazo se redujo en un 6,8%, hasta 57,49 millones.

Uno de los principales acreedores de la competición es Hacienda, a la que a 30 de junio de 2015 se le debían 30,16 millones, un 24,7% más. Aquí creció ligeramente la deuda ordinaria y sobre todo la deuda aplazada, entre la que se incluyen las deudas concursales de Joventut de Badalona y de Estudiantes y un incremento de las deudas a largo plazo con la Hacienda Foral del Saski Baskonia.

Ante este panorama, Telefónica se presenta como la gran salvadora de la ACB, aunque con el paso de los años se verá si no provoca una pérdida de atractivo comercial para las marcas comerciales, debido a las menores audiencias por el hecho de emitirse en una plataforma de televisión de pago. Además, si los gastos igualmente continúan creciendo, el modelo de la ACB puede verse reducido a menos equipos cada año, como ya ha ocurrido en el presente curso con la renuncia de Gipuzkoa Basket y la imposibilidad de ascender ningún equipo de LEB Oro.

También cogen fuerza propuestas como la del presidente de la Euroliga, Jordi Bertomeu, que comentó en una entrevista con Palco23. Desde hace tiempo, él aboga por un sistema basado en establecer tres niveles de competición: Euroliga, Eurocup y torneos domésticos, en el que se vayan produciendo ascensos y descensos. “Sigue siendo el único modelo válido para la sostenibilidad del baloncesto europeo”, señaló.

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