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Marc Menchén Ángel María Villar no quiere que un flojo ejercicio pueda empañar su candidatura a la reelección como presidente de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef). El informe económico que deberá votar la asamblea este viernes, y al cual ha tenido acceso Palco23, revela que se ha querido ocultar el estancamiento de ingresos del organismo en ámbitos clave como el patrocinio e inflar el beneficio. Todo, gracias a una prima de 10 millones de euros que Adidas abonó tras la renovación de contrato hasta 2026.

La normativa contable establece como correcto que las primas de renovación o firma de contrato se periodifiquen durante todos los años en los que estará en vigor. Es decir, que aunque esos 10 millones de la multinacional alemana hubieran entrado ya en caja, a nivel de ingresos se deberían apuntar 909.000 euros durante cada uno de los once años en los que la asociación con la marca estará activa.

Angel Maria Villar Adidas Rfef 650

Ángel Maria Villar, presidente de la Rfef, posa junto a una camiseta de Adidas.

Es una salvedad que la auditoría encargada por el Consejo Superior de Deportes (CSD) a BDO ya revelaba en 2014 respecto a otros contratos. En su informe, advertía de que “la Federación no cumple el criterio de devengo ni periodifica oportunamente la totalidad de sus ingresos y gastos”. Es un error que Deloitte y KPMG también detectaron durante la reformulación de cuentas del FC Barcelona en 2010 tras el cambio de junta directiva, cuando alertaron al club de que una prima de renovación con Mediapro debía periodificarse durante los años del contrato “de acuerdo con los principios y normas de contabilidad generalmente aceptados”.

Esta circunstancia ha permitido que la cuenta de resultados refleje una mejora de ingresos del 9,4%, hasta los 139,71 millones de euros, mientras que el beneficio neto se multiplica por once y alcanza los 13,736 millones. Ahora bien, de haberse aplicado correctamente la normativa contable, la facturación apenas habría subido un 2,4% y el resultado del ejercicio 2015 sólo se habría cuatriplicado, gracias sobre todo a la reducción de costes. Y es más, si se provisionaran todos los litigios que mantiene la organización, en especial los 5,4 millones que le exige reintegrar el CSD, probablemente se habría entrado en números rojos.

En realidad, los ingresos de la Federación por patrocinios se estancaron entre 2014 y 2015, al pasar de 41,76 millones a 41,46 millones de euros, y si se contabilizara correctamente la prima de Adidas en realidad habría caído a una cifra ligeramente superior a los 32 millones, debido sobre todo a la pérdida de algunos socios después del fracaso del Mundial de Brasil. En 2015, la fuga se logró atajar y se renovó a Iberdrola, Telefónica, Cruzcampo, Pelayo, Continental o Cabreiroá, cuyos contratos vencen este agosto. La publicidad que se cobra a Wurth por los árbitros, en cambio, mejoró sensiblemente al pasar de 612.000 euros a 650.000 euros.

Otra de las operaciones que han ayudado a mejorar la cuenta de resultados ha sido la recuperación de la gestión directa de la publicidad estática y audiovisual en los partidos de La Roja, que hasta 2014 estuvo en manos de la quebrada Santa Mónica Sports. Por esta actividad, en la que cuenta con la ayuda de la agencia Up2You Sports Marketing para gestionar la U televisiva, la Federación batió todas sus previsiones y dobló los ingresos previstos, hasta los 10,9 millones, lo que además supone multiplicar por diez lo obtenido en 2014.

Donde sí se ha producido una mejora real y notoria del negocio de la Rfef es en torno a las retransmisiones, que suben un 31,7% y alcanzaron los 27,4 millones en 2015. Aquí es clave el contrato con Mediaset, que le arrebató a TVE los derechos por las finales de Copa del Rey, Supercopa de España y todos los partidos amistosos de la Selección (masculina, femenina y Sub’21) entre 2015 y 2018. La agencia B4 Capital es la que se encarga de vender estos mismos derechos en el extranjero. La recaudación por la asistencia a todos estos encuentros se situó en 9,83 millones, unos 3,3 millones más de lo previsto y también en comparación con 2014.

 

A partir de aquí aparecen las líneas de negocio tradicionales de la Federación, como son los arbitrajes de La Liga y la LNFS (16,5 millones), la tramitación de licencias federativas (6,6 millones) y el epígrafe de otros ingresos, en los que se incluyen los pagos de multas de los clubes por sanciones (6,8 millones). La actividad deportiva, que básicamente son pagos de Uefa y Fifa por competiciones, se situaron en 4,94 millones, un tercio de los 13 millones que percibió en 2014, y que básicamente responde al hecho que hubo Mundial.

En cuanto a los gastos, la caída es ínfima, de apenas 700.000 euros. Hay partidas que casi no varían, como la de árbitros y que está en línea con lo que cobra por ellos (15,9 millones), y otras que caen muy ligeramente pese al hecho de que no hubo Mundial en 2015. Por ejemplo, el gasto asociado a competiciones de las selecciones sólo cae un 10%, hasta los 30 millones.

Sorprende el hecho de que la organización de la Copa del Rey se dispara un 32,6%, hasta los 9,8 millones, mientras que el de la Supercopa de España se recorta casi a la mitad (750.000 euros). Después hay otros costes que casi son fijos y apenas varían, como las ayudas a desplazamientos en Tercera División (3 millones) o aportaciones a los clubes de Segunda B (4,4 millones).

Ahora bien, si hay una partida que todo el mundo observa y que al final es la que permite a Villar tener controlado a buena parte del mundo federativo son las subvenciones a las federaciones territoriales, que recibieron 23,8 millones en 2015 (1,2 millones más) para sufragar su operativa y distintos proyectos, esencialmente la construcción y mantenimiento de campos de fútbol.

Los problemas que puede evidenciar la cuenta de resultados en cuanto al futuro del negocio contrasta con el saneado balance de la Federación, que emplea a 160 personas y gasta 14,8 millones en sueldos. Su posición de tesorería mejoró de diciembre de 2014 a 2015, al pasar de 41,3 millones a 48,7 millones de euros. Además, la deuda comercial ha bajado de 34,8 millones a 20 millones de euros, la deuda a largo plazo se ha estabilizado en 4,8 millones, aunque por el contrario ha contraído pasivos financieros antes inexistentes por 5 millones.

En este apartado, también se produce un incremento en el patrimonio neto por valor de 12 millones, que viene a subsanar uno de los errores detectados por BDO en la auditoría de 2014. Se trata de la cancelación del acuerdo de la comisión delegada de la Rfef en 2013, por el que se creaba un fondo de 12 millones para construir un centro formativo en colaboración con el Comité Olímpico Español (COE). Esta iniciativa finalmente no se ha llevado a cabo, de ahí que se haya anulado el acuerdo y el pasivo que constaba por este importe se haya pasado al patrimonio neto.

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