El diario económico
del negocio del deporte

Guillermo G. Recio La tecnología deja huella allá por donde pasa. El sector del deporte ha sufrido una gran revolución tecnológica con la que cada día se mejora el rendimiento, se previenen las lesiones y se divierte a los aficionados. Esto ha significado un gran alud de nuevas empresas que con algún invento han llegado al mercado para quedarse, y fondos de inversión como Courtside Ventures están dispuestos a invertir 32 millones de euros en los proyectos más disruptivos.

Durante la semana pasada, en el congreso internacional Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas (Estados Unidos), se presentaron infinidades de nuevos artículos inteligentes con los que se abren nuevas posibilidades para explotar las estadísticas de los deportes de masas y ofrecer a los aficionados detalles que sólo las máquinas pueden recoger.

La esencia de este negocio reside en aplicar el Big Data, es decir, recopilación masiva de datos para facilitar su visualización. A partir de ahí, la gran oportunidad de negocio que suponen los wearables a nivel aficionado es la gran apuesta realizada por las multinacionales de equipamiento deportivo.

Algunos de estos productos llegan en forma de extra deportivos como pulseras, relojes y aplicaciones móviles, entre los que destacan la nueva HealthBox de Under Armour y el reloj de New Balance que está desarrollado por Intel. También han sido presentados en este congreso los auriculares de la china Wuaiwear, que permiten realizar entrenamientos instruidos por una voz y medir las pulsaciones y el recorrido.

Pero hay otros gadgets que se incluyen en el equipamiento sin necesidad de ir a correr sin ir cargado de accesorios. Las mismas camisetas de compresión que utilizan los deportistas debajo de las equipaciones de juego son ya inteligentes, como las que ha presentado en el CES la compañía VERT. Éstas miden la capacidad de salto y ya se utilizan en las ligas universitarias de voleybol y baloncesto en Estados Unidos.

También en este congreso han exhibido las coderas inteligentes de Motus Baseball, que ya han entrado en la Major League Baseball (MLB) con su sistema de recopilación de datos. De esta forma, los jugadores profesionales y amateurs pueden saber, mediante unos sensores que están incorporados al tejido, cómo son los lanzamientos de los jugadores y qué carga de trabajo tienen sus articulaciones.

Toda esta información se transmite a una aplicación móvil desde donde se monitoriza y se utiliza para prevenir lesiones y optimizar el rendimiento deportivo. Además, este sistema diferencia si el jugador es picther o bateador para las diferentes opciones que ofrece la app.

 

Del mismo tejido también es el nuevo gorro que Reebok ha diseñado para los boxeadores. Este smart cap que se pone debajo del casco de los deportistas tiene el objetivo de prevenir las conmociones cerebrales durante el combate, ya que mientras ellos luchan no suelen notar si están sufriendo una o no. Este producto deportivo recoge información sobre el choque que ha recibido el boxeador y mide su fuerza gracias a un acelerómetro integrado.

En caso de que este wearable asegure que el deportista sufre una conmoción, facilita al cuerpo técnico una retirada del jugador, ya que el riesgo de volver a tener otra y que sea mortal aumenta. Además, a causa de que registra también el número total de impactos, los entrenadores pueden usar esta información que se pasa al ordenador para la mejora del atleta. La compañía también asegura que sirve para otros deportes como el esquí, el fútbol americano y el skateboarding.

También para proteger al deportista de un golpe mortal, la NFL, General Electric y Under Armour han invertido 60 millones de dólares (55 millones de dólares) en la investigación durante cuatro años bajo su programa Head Health. Las empresas que desarrollan estos dispositivos inteligentes en el casco de los jugadores tienen el objetivo de monitorizar los golpes y prevenir lesiones.

Esta iniciativa consta de tres fases de innovación diferentes para crear diseños que diagnostiquen y prevengan las conmociones cerebrales. En estos momentos, ya por el tercer nivel, se están a estudiando los diseños y materiales que mejor absorban los impactos.

Pero este artículo puede tener más de un uso inteligente, y es que los fabricantes BRG Sports y la cámara 360fly han unido sus fuerzas para presentar en el CES el nuevo casco que incluye un objetivo para grabar imágenes en la ultra definición gráfica 4k.

Otros usos de este producto también los ofrece la compañía de tecnología LifeBeam y la de material Lazer, que han creado un casco de ciclismo que lleva sensores para monitorizar el consumo de calorías y el ritmo cardíaco. Todos estos datos se enviarán a un ordenador o a un teléfono o reloj inteligente mediante una conexión Bluetooth.

 

Para este deporte también se han desarrollado unas gafas para ciclistas profesionales que ayudan al deportista a mejorar su rendimiento. Raptor, la compañía que ha lanzado este artículo llamado Everysight, es una empresa que fabrica gafas para los pilotos de aviones del ejercito israelí, por lo que las características son muy similares, sólo que con otro fin.

A través de una pantalla en las lentes, los datos se superponen directamente en la línea de la vista para que el ciclista siga centrado en el camino mientras que puede tener acceso a información importante, como la velocidad, el ritmo cardíaco y la distancia recorrida. Este artículo deportivo saldrá al mercado durante 2016.

 

Del baloncesto al running

El fabricante de pelotas Wilson también ha innovado y ha lanzado un balón de baloncesto de entrenamiento. Este artículo lleva un chip que permite enviar al móvil todos los datos que se recogen, como el bote y los aciertos y errores en el tiro. Además, desde el smartphone, la aplicación instruye al jugador con diferentes ejercicios de tiro que luego pueden analizarse con sus propias estadísticas.

En el tenis también hay gadgets que se incluyen en la raqueta para mejorar el rendimiento y evaluar el tipo de lanzamiento. Babolat ha lanzado una raqueta que se enciende antes de jugar y con la que se almacenan los datos para medir la resistencia, la fuerza, y la técnica del tenista. Cabe destacar que uno de los usuarios estrella es el mallorquín Rafa Nadal.

En cuanto al deporte que más artículos inteligentes tiene, el running, también ha empezado a adaptar sus productos esenciales como zapatillas o calcetines al mercado de los wearables. Es el caso de Sensoria, que ha aprovechado el CES para agrupar todas sus tecnologías y ofrecer al usuario un cuerpo inteligente con su Smart Running System.

Dentro de este paquete de objetos inteligentes se encuentran los smart socks, que al estar en contacto con el pie directamente recogen los datos de cómo es la pisada. Es decir, que gracias a ellos se puede saber cómo pisa el corredor de la misma forma que un podólogo.

En España, Kelme ya ha diseñado un prototipo de zapatillas de running con un sistema que es capaz de registrar los parámetros biomecánicos que caracterizan la técnica del corredor durante la carrera. Y, de esta forma, con la información que se transmite de forma inalámbrica al teléfono móvil, se informa en tiempo real de la actividad planificada y el nivel de rendimiento.

La app con la que funciona esta innovación también cuenta con pulsómetro y localización GPS. Además, a partir del análisis de la biomecánica de la carrera, esta tecnología ofrecerá recomendaciones en el plan de entrenamiento con el objetivo de mejorar el rendimiento del corredor y prevenir la aparición de lesiones.

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