El diario económico
del negocio del deporte

Guillermo G. Recio La fiebre del pádel ha hecho que en los últimos años decenas de clubes abrieran sus puertas por España. De todas ellas, hay algunas que están gestionadas por los propios aficionados, que han visto un negocio redondo que parece no tener fin, al igual que el de fabricar palas de pádel.

Sin embargo, algunos de estos centros enfocados al pádel han sabido renovarse y mirar más allá de su territorio, como es el caso del Slam Club, ubicado en la pequeña localidad de Collbató (Barcelona), a las faldas de Montserrat. Lo que empezó como un club con sólo cuatro pistas hace cinco años, hace unas semana acogió una prueba Challenger del World Padel Tour.

Slam Club WPT 650

Una de las imágenes del Joma Barcelona Challenger 2016./ Slam Club

El director gerente de Slam Club, Jose Mier, explica a Palco23 que el paso del circuito profesional por sus instalaciones “nos ha servido como prueba. El año que viene volveremos a estar con el WPT, aunque aún no sabemos si se tratará de un Challenger, un Open o un Master”.

Para volver a acoger una prueba del WPT, el centro deportivo invertirá 150.000 euros en una pista central con gradas. Este proyecto empezará a construirse en septiembre con el objetivo de contar con una cita de mayor nivel para la próxima temporada.

Actualmente, Barcelona ya cuenta con un Master que se celebra cada año en el Real Club de Polo de Barcelona, mientras que el calendario se va internacionalizando más. Con esta situación, habrá que esperar a la decisión de la organización del circuito, que ahora está dirigida por el ex director de comunicación de la ACB, Mario Hernando.

 

Apertura de más clubes

Pero los planes de Slam Club no acaban aquí, porque ya hay ideas de abrir un segundo centro en los alrededores de la capital catalana. “Hay que crear una marca Slam y seguir los pasos de Fernando Belasteguín“, declara el directivo sobre la andadura empresarial del número uno del WPT.

Este proyecto del jugador argentino, y que va de la mano de otros inversores, comenzó hace un año con un primer club de pádel en Cornellà de Llobregat (Barcelona) y hace unos meses puso en marcha su segundo centro en Terrassa (Barcelona) bajo la marca Star’s Gym Padel Club.

Mier destaca que la idea es hacer algo parecido y no abrir clubes de pádel, sino gimnasios que complementariamente apuesten fuerte por tener pistas. Esto es lo que han venido haciendo desde que dos empresarios de la zona compraron el club hace tres años. Entonces ampliaron las pistas, abrieron un gimnasio y reformaron el restaurante. Además, ya emplea a 40 personas y ha puesto el foco en las clases dirigidas, el entrenamiento funcional y las actividades outdoor en el entorno de Montserrat.

El directivo comenta que la intención es crear una oferta para que valga la pena ir en coche durante algo más de 20 minutos desde Barcelona. “Tenemos que tener una seña de identidad para cuando la burbuja de los clubes de pádel explote. Por muy club deportivo que sea sigue siendo una empresa, y montar un club de pádel es fácil, pero mantenerlo no lo es tanto”, remarca.

ALTA EN EL NEWSLETTER
Blogs
Due diligence

En partidos complicados, muchas veces el defensa central es el que salva el partido con un remate en el último min [...]

TODOS LOS BLOGS
Perfiles

Antonio Chaves

Director general del Celta de Vigo

Fran Fragoso

Director general de Basic-Fit Spain

José María Cruz

Director general del Sevilla CF

Todos los perfiles