El diario económico
del negocio del deporte

M.Menchén El pulso entre Telefónica y Mediapro sigue abierto. El grupo audiovisual insiste en que hace cinco semanas que no sabe nada de la multinacional presidida por César Alierta, a la que en su última oferta exigía un mínimo garantizado de 130 millones de euros por añadir a su oferta beIN Sports y, con él, toda la Champions League. Sin embargo, todo apunta a que no habrá ningún movimiento hasta conocer el balance de altas y bajas sufridas en septiembre y octubre ante la ofensiva comercial lanzada por Vodafone y Orange.

Las dos compañías han lanzado ofertas de seis euros y diez euros mensuales, respectivamente, por añadir toda la Liga y la Champions League a su oferta de ADSL hasta este diez de octubre. Consciente de la fuga de clientes que esta agresiva oferta puede provocar, Movistar+ no se ha quedado quieta y en las últimas semanas ha seguido reforzando su oferta de contenidos deportivos. Pronto se sabrá si su estrategia ha funcionado, una vez se hagan públicas las cifras de altas y bajas de líneas en cada una de estas compañías.

Su objetivo no es otro que dirigirse a un espectro de aficionados que vaya más allá del fútbol y que supongan un aliciente para convencer a aquellos que, igual que defiende la compañía, pueden sobrevivir al menos un año sin la máxima competición continental de fútbol. Y lo ha hecho con una clara apuesta por competiciones nacionales que a cualquier bar podría permitirle llenar horas de entretenimiento para la clientela en aquellas horas donde no hay fútbol.

Barça Lassa Cangas Morrazo Asobal 650

La primera apuesta ha sido la Asobal, que ofrecerá en exclusiva. / FC Barcelona-Germán Parga

La plataforma de televisión de pago ha realizado una inversión que en términos económicos es muy inferior a la que exige la Champions League, pero que podría ayudar a retener a una parte de su base de abonados que estudian cambiar de compañía para seguir al completo este torneo. Al menos hasta la próxima temporada, en la que La Liga volverá a sacar a concurso los derechos de televisión y Telefónica podrá calibrar mejor cómo reparte su inversión para no quedarse sin beIN Sports.

Por un lado, ha adquirido las retransmisiones de la ACB para los próximos tres años, como adelantó Palco23, de manera que ofrece un producto made in Spain a la importante comunidad que ha logrado crear en torno a los noctámbulos seguidores de la NBA y que ya complementaba con la Euroliga.

Este acuerdo será compartido con TVE esta temporada, ya que a la cadena pública le restaba un año de contrato. Sin embargo, a partir de la temporada 2016-2017, los seguidores de la Liga Endesa sólo podrán ver los partidos a través de Movistar+, que ofrecerá dos partidos seguidos en la tarde del domingo y programará un carrusel en la mañana de ese mismo día a través de Yomvi, según la documentación a la que ha accedido este medio.

Algo similar realizarán con la Asobal, a la que han asegurado la retransmisión de un partido el miércoles, excepcionalmente un martes si juega el FC Barcelona Lassa y coincide con un partido de fútbol de Champions League, y un carrusel de tres partidos el sábado que podrá seguir a través de la versión digital de Movistar+.

Se trata de las dos principales competiciones españolas por detrás de La Liga, de la que también ha podido retener la exclusividad de la Segunda División. En este sentido, y como ya se ha comentado que realizará con la Asobal, Movistar+ ha dado un paso al frente en la concepción de las retransmisiones, con la emisión en directo de lo que sucede en los vestuarios antes del partido y en el descanso.

 

MotoGP y Fórmula 1, aún más en exclusiva a partir de 2016

La propuesta deportiva de Movistar+ no se queda ahí, ya que el próximo año también podrá comercializar en exclusiva los campeonatos de MotoGP y Fórmula 1, que actualmente vende por 20 euros al mes junto al canal de golf y lo dos generalistas de deportes, en los que se excluye el fútbol; todos los contenidos vinculados a la disciplina rey van en otro paquete de 25 euros mensuales.

En el caso del Mundial de F-1, el acuerdo con Formula One Management (FOM) establecía que las emisiones serían compartidas con Atresmedia y TV3, en el caso de Catalunya, durante 2014 y 2015. Sin embargo, a apartir de 2016, los monoplazas abandonarán la televisión en abierto y se verán en exclusiva por Movistar+, a cambio de unos 70 millones anuales.

En el caso de MotoGP, el pacto con Dorna Sports aún permitirá a Mediaset retener en Telecinco los cuatro grandes premios que se disputan en España, mientras que el resto sólo podrá verse a través de la plataforma de Telefónica. Supone una mejora sustancial para el grupo de telecomunicaciones, ya que este año sólo ha tenido la exclusiva en 10 de las 19 carreras.

A estos dos contenidos, que se emiten a través de canales específicos, hay que añadir también los derechos de todos los Masters1000 de la ATP para los próximos cuatro años, a excepción del de Madrid. En total, 34 torneos que también incluyen los trece ATP500 y la mayoría de los ATP250. A ello se le suma la exclusiva de Wimbledon y que los otros tres Grand Slam (US Open, Australia y Roland Garros) se emiten por Eurosport, un canal que sólo la plataforma de Telefónica ofrece en toda España.

ALTA EN EL NEWSLETTER
Blogs
Due diligence

Un nuevo patrocinador que vuelve a señalar antideportiva a la ACB. En poco menos de año [...]

TODOS LOS BLOGS
Perfiles

Alfonso Roberes

Consejero delegado de Mabel Sport

Mario Hernando

Director general del World Padel Tour

Fran Fragoso

Director general de Basic-Fit Spain

Todos los perfiles