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Palco23 Las advertencias del Comité Olímpico Español (COE) han acabado funcionando. Una semana después de que se advirtiera de que la celebración de los Juegos Mediterráneos de Tarragona 2017 corría peligro por falta de fondos, el Gobierno ha salido al rescate del proyecto con una aportación adicional de 3 millones de euros. Ahora, el agujero que faltaría por cubrir con patrocinadores sólo sería de 6 millones.

El coordinador general del evento, Javier Villamayor, ha mostrado su satisfacción por el anuncio de la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ya que “se trata de un mensaje de confianza, claro y contundente, para la ciudadanía, patrocinadores, resto de sedes y partidos políticos, que demuestra la viabilidad y la potencia del evento”. “Estamos convencidos que la implicación del Gobierno se traducirá en nuevas aportaciones en el futuro que permitirán una excelente organización de los Juegos”, ha añadido.

Está por ver cómo se articula esta nueva ayuda, ya que si se decide que sea para inversiones se aprovechará para construir la piscina y completar el plan de infraestructuras deportivas de los Juegos. En paralelo, la Generalitat ha vuelto a licitar las obras de los principales equipamientos.

Esta nueva aportación del Gobierno se añade a los 3,4 millones de euros que aportará el Consejo Superior de Deportes (CSD) y que ya están incluidos en los Presupuestos Generales del Estado de 2016. Este dinero saldrá del 4,55% de la recaudación por el Impuesto sobre Actividades del Juego en las apuestas mutuas deportivas, como La Quiniela.

Más allá de la falta de financiación pública (el Ayuntamiento pedía 15 millones al Gobierno, la mitad de lo que recibirá), el problema para el COE es que el proyecto “no ha conseguido los ingresos de patrocinio que estaban previstos. Los que entran lo hacen con escasa aportación, pese a haber sido declarado acontecimiento de especial interés. Tenemos un gobierno en funciones y no sabemos qué va a ocurrir en el futuro”, añadió.

Repsol, CaixaBank y Damm aportarán tres millones de euros cada una para figurar como socios oficiales, categoría para la que se aspira a encontrar un total de seis marcas que generen 18 millones. A ellos se les asegura un retorno de 3,4 millones, de los que 2,8 millones de euros proceden de la desgravación fiscal que concederá Hacienda al tratarse de un acontecimiento excepcional.

Por debajo están los patrocinadores oficiales como Movistar, El Corte Inglés y Borges, que pagarán 750.000 euros. Aquí es donde está el mayor problema, ya que se esperaba encontrar a diez compañías que en total aportarían 7,5 millones, con la promesa de que cada una obtendría un retorno de 1,3 millones, entre la desgravación fiscal y el impacto de marca.

En el último escalafón estarían los veinte colaboradores, que acostumbran a ser proveedores de servicios y productos, y que aportarían otros dos millones de euros, según el plan de patrocinio diseñado por Tarragona 2017. Y ahí por ahora sólo están la constructora Comsa y la empresa de transporte Plana.

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